Guije.com La Lucha - Antonio Luis Moreno - Matanzas

Antonio Luis Moreno - Matanzas, Cuba

Matanzas
 Topografía
 Links y más
 Bibliografía
 Cultura Cubana
 Obras del Gobierno
 Historial de Cuba
 Guía Telefónica 1958
 La Lucha
  Instituciones Sociales
  Servicios y Negocios

 Biografías de Matanzas
 José Angulo Pérez
 Dr. José Valdés Anciano
 Dr. Alfredo Carnot
 Tomás Gener
 Benigno Gener
 Dr. Rafael Iturralde y Siskha
 Coronel Pedro Torres
 Domingo del Monte
 Cosme de la Torriente
 Dr. Cosme de la Torriente
 Antonio Luis Moreno
 Ernesto Fernández
 La Familia Guiteras
 Carmelo Saavedra
 Dr. Guillermo Jones
 Manuel Vera Verdura
 Fausto G. Menocal


Guije.com
 Cosas de mi Tierra
 Cocina Cubana
 Cine en Cuba
 Diccionario Güije
 Revistas de Cuba
 Libros de Cuba
 Biografías Cubanas
 Templos Religiosos
 Tarjetas Postales
 Postalitas Cubanas
 Filatelia Cubana
 Cubanito
 Cuentos de Antaño
 Fotos de Cuba
 Links
 Literatura Cubana



Ciudades, Pueblos y Lugares


Provincias de Cuba
 Pinar del Río
 La Habana
 Matanzas
 Las Villas
 Camagüey
 Oriente


Matanzas
 Cárdenas
 Colón
 Matanzas
 Varadero



Municipios de Cuba


Matanzas
Municipios
 Agramonte
 Alacranes
 Arcos de Canasí
 Bolondrón
 Cárdenas
 Carlos Rojas
 Colón
 Guamacaro
 Jagüey Grande
 Jovellanos
 Juan Gualberto Gómez
 Los Arabos
 Manguito
 Martí
 Matanzas
 Máximo Gómez
 Pedro Betancourt
 Perico
 San Antonio de Cabezas
 San José de los Ramos
 Santa Ana (Cidra)
 Unión de Reyes


Magazine de “La Lucha”
Antonio Luis Moreno
El Municipio de Matanzas
Ciudades, Pueblos y Lugares de Cuba

Esta es la sección que presenta la biografía de “Antonio Luis Moreno” en Matanzas en el ejemplar que tenemos del “Magazine de La Lucha” editado en Cuba. No indica fecha de edición, sin embargo, las últimas fechas en las cronologías y otros datos son de 1923. Muchas de las fotos en nuestro ejemplar se encuentran en estado bastante deteriorado y es imposible poderlas reproducir.


Antonio Luis Moreno

“Fue bueno, fino y dulce en su trato, la impresión personal que del mismo se conserva es que no era un ser vulgar sino más bien uno de estos seres superiores que inspirado por Dios, llevan en su rostro la nobleza de su alma. Como maestro fue un hombre que tenía un don especial para trasmitir a sus discípulos los múltiples conocimientos que poseía y que siguiendo un método que pudiéramos llamar natural los trasmitía de una manera tan especial que se grababan en la mente y que según se ha podido observar entre los centenares de discípulos que fueron de él, ya viejos hoy y sin haber tomado después de su salida del Colegio un libro, recuerdan con facilidad asombrosa todo lo que aprendieron en aquellas sus santas explicaciones y que un día y otro les daba desde su asiento del aula principal de "El Porvenir.


“Moreno es digno de figurar en la Historia de la Pedagogía de Cuba, es justo pues represente honradamente hablando un puesto en la Historia de la Escuela Cubana al partir del primero de julio de 1868 en que fundó su Colegio "El Porvenir" (famoso en los anales de aquella época.) Fue un símbolo, un modelo, como educador, más que como maestro y prueba de ello que su escuela fue en su época una especie de antorcha luminosa, a donde acudían las personalidades más distinguidas de la sociedad matancera, para pedir al maestro cabida para sus hijos en la escuela, teniendo siempre lleno el Colegio de pensionistas y haciendo historia sus sabias enseñanzas lo mismo que sus excelentes exámenes anuales que se verificaban a manera de exposición escolar para demostrar ante el público el progreso de los educandos.


“Además de esto debe figurar en la Historia de nuestra Pedagogía, ya por su constancia y perseverancia en su labor educativa, ya por las varias obras didácticas que publicó de acuerdo sin duda con las necesidades de su tiempo, sin contar sus obras inéditas que empleaba también en sus clases tales como su tratado de Dibujo Lineal y Secciones de Algebra y Moral para varones y juntos con los publicados (Aritmética de primera, segunda, tercera y cuarta partes; Geografía Castellana, Geografía de Cuba y Moral para niños) componían una serie completa de obras que siendo originales suyas, respondían a las necesidades de la época y aun hoy, después del progreso pedagógico de la República se usan en muchas escuelas y entre ellas su Cartilla, Geografía de Cuba que cuenta con 25 ediciones, lo mismo que su Aritmética de primera parte.


“Puede agregarse que Moreno es digno además de lo expuesto de figurar en la Historia Pedagógica de Cuba por el amor que siempre pudo captarse de sus discípulos hasta el extremo de que siendo un humilde maestro a su excesiva modestia después de su muerte todos lo recuerdan con cariño y sin distinción, todos por iniciativa espontánea, le han levantado un monumento en mármol en el Parque de Pueblo Nuevo, donde estuvo siempre su colegio y todos, en estos tiempos de pasiones y de materialismos recordando el ayer, laboraron con afán hasta conseguir que el Ayuntamiento matancero, arreglara dicho parque y le diera el nombre de Antonio Luis Moreno, colocando una lápida al efecto, así como también cambiara el nombre de la calle de San Rafael, por el de Antonio Luis Moreno por ser esta en la que estuvo siempre su colegio demostrando estos hechos solamente, todo el valor moral y pedagógico que tenía aquel hombre consagrado a la educación y preparación de sus conciudadanos.


“Solamente estos hechos son más que suficientes para que su nombre perdure en la Historia de nuestra Pedagogía.


“En síntesis la escuela "El Porvenir", comparada con las otras de su tiempo, era superior a las demás, ya por su organismo, aunque sencilla, ya también a las de más, ya por su organización, aunque sencilla, ya también por el sello de pureza y esperanza que representaba para los padres de familia hasta el punto de que abandonaban hoy planteles de enseñanza primaria y secundaria y radicaban en el centro de la ciudad enviaban a sus hijos al colegio de Moreno para que recibieran la preparación necesaria, tanto en lo concerniente a la primera enseñanza cuanto en la preparación general del bachillerato que muchísimos lo cursaban oyendo sus clases y aprobando luego las asignaturas en el Instituto y entre ellos señoritas de la mejor sociedad, dando esto motivo para pensar hoy que su escuela aun cuando nacida en los tiempos coloniales y que por causa todos conocidas, no podía ni extenderse, ni inspirarse en los métodos de la moderna pedagogía era una escuela muy superior a la época y solo por la natural inspiración y su basta erudición que imprimió el atraso de la época, su natural sencillez y facilidad para trasmitir los conocimientos y virtudes a sus discípulos, enseñando asignaturas que actualmente son muy apreciadas, en el medio del oscurantismo reinante las enseñanza con éxito tales como las llamadas entonces clases de objetos, hoy Lecciones de Cosas, así como su sistema de programa o diarios, de clase y horario hecho tan buenos y eficaces como los más modernos de la época presente.


“Sus métodos de enseñanza eran al igual que los del salario Don Pepe, o séase, todos los sistemas y ningún sistema, pero es más su método, era uno que apartándose de todos tenía la particularidad de que comenzando por una pregunta sencilla se iba extendiendo y sin darse cuenta el niño entraba en el campo de la investigación y por medio de estas series de preguntas, al parecer ingenuas hoy día, el niño va adquiriendo muy variados y sólidos con sus propias palabras empleadas conocimientos que más tarde con sacándole partido en todo cuanto se proponía en los fines prácticos de la vida.


“De la educación intelectual puede decirse que era un erudito por no emplear aquí la palabra sabio, pues él sin nunca de esta ciudad según el decir de las personas ilustradas hablaba el griego, el latín, el francés y dominaba el inglés al igual que el castellano.


“Era poeta y buen escritor prosista, sabía de todos los ramos del saber humano y respondía al segundo de cualquier asunto de Artes o Ciencias de que se le hablase y era tal su ilustración que su criterio era siempre consultado por las personas más eminentes de nuestra sociedad procurando siempre dar a sus discípulos el mayor caudal de conocimiento, pero siempre siguiendo su plan por medio de la pregunta ingenua e investigadora.


“Respecto a sus condiciones morales era un santo y en la educación moral que daba a sus discípulos un evangelista habiendo publicado un tratado de moral y aun hoy está en manos de todos los niños para quién especialmente fue escrito.


“Era un hombre, sano, robusto y a esta rama de educación daba especial cuidado en su escuela en la cual puede verse aun en la misma casa donde existió el Porvenir y donde precisamente funciona el Centro Escolar que lleva su nombre, huellas imborrables de su amplio salón de gimnasia donde los niños adquirían diariamente la salud del cuerpo una vez terminada de recibir la del espíritu.


“La disciplina del colegio era educativa, sus medios correctivos eran el consejo, la persuasión y jamás empleó castigos corporales, ni consintió a sus maestros emplearlos, ni sonrojaba a sus discípulos en sus regaños y siempre estos los veían con cariñoso respeto hasta el extremo de que en su ausencia parecía como que el espíritu del maestro quedaba en el aula.


“Sus discípulos son innumerables y han brillado en todas las ramas del saber humano. Ejemplo de ellos los médicos Valdés Anciano, Julio M. Rodríguez, José y Juan Eligio Puig (padre e hijo) Alfredo Mac Donald, Juan J. Mignagaray, Leopoldo Dulzaides, Alfredo Flacón, Juan María Rodríguez.


“Abogados: José y Guillermo Caballero, José A. Badía, etc. Eliseo Cartaya, Justo R. Michelena, Digna América del Sol, Armando Muñoz, Odilia y Héctor de Quesada, Alfonso Fons, Ricardo A. Byrne y otras muchas. El poeta nacional Bonifacio Byrne, dice: No tuve más maestro que Moreno. Indudablemente que sus lecciones de sana moral e inspirada en las fuentes del civismo influyeron en el ánimo de sus alumnos de una manera decisiva que al estallar la guerra del 95 sus discípulos formaron legiones en el campo revolucionario y entre ellos puede citarse a los coroneles Elíseo Cartaya, Pedro Acevedo, Emilio Avalos.


“Capitanes: José Padrines Y Rafael García este último criado desde niño por Moreno, uno de los mejores profesores de la escuela y que abandonó el aula por ir a la lucha por su patria y muriendo en el campo revolucionario.


“Era tanta la fama del amor que por Cuba sentía el biografiado que cuando la junta de Emigrados Cubanos acordó dar al venerable Estrada Palma un diploma de honor se acordó en honor a Moreno que este con su elegante letra hiciera dicho diploma (1899).


“Gradualmente dando conferencias ya en el Instituto Provincial, organizado por su director doctor Eduardo Dolz, lo mismo que en la Escuela Normal de Verano en 1900 de la cual fue director de la Escuela Práctica de la misma en los años 1902 y 1903, sosteniendo en 1899 una Academia para preparar maestros hasta tres días antes de su fallecimiento ocurrido el 29 de Octubre de 1906.


“En el año 1901 fue premiado con la medalla de oro la Sociedad Económica de Amigos del País.


“Nació Antonio Luis Moreno y Cabrera, en Matanzas, el 25 de Agosto de 1843 se educó en esta ciudad en el reputado colegio que dirigió Don Salvador Condamina del cual fue luego su profesor preferido, hizo su bachillerato en Matanzas y se graduó de maestro en la Habana, fundó el Colegio "El Porvenir", el primero de Julio de 1868 en la calle de San Rafael número 63.


“Su plantel lo sostuvo hasta el primero de Enero de 1899 en que fue declarada Escuela Pública.


“Sus hijos, Antonio murió siendo maestro público; Carlos hoy director del Centro Escolar Félix Varela y Julio director de la Escuela Pública núm. 18 y su discípulo querido José Tomás Rodríguez en la actualidad del Centro Escolar que lleva su nombre.”


- - -

Ciudad de Matanzas,
Provincia de Matanzas en las Tarjetas Postales




| Biografías de Matanzas | Magazine de "La Lucha" |
| Municipio de Matanzas |
| Municipios de Matanzas | Provincia de Matanzas |
| Los Municipios de Cuba | Ciudades, Pueblos y Lugares de Cuba |
| Guije.com |


Correo Electrónico

Gracias por visitarnos


Última Revisión: 1 de Agosto del 2006
Todos los Derechos Reservados

Copyright © 2006 by Mariano Jimenez II and Mariano G. Jiménez and its licensors
All rights reserved