Los “Panes” en “Cocina al minuto” por Nitza Villapol y Martha Martínez editado en 1956 en La Habana, Cuba. Tratamos de mantener el formato original. Presentamos el texto lo más fiel posible a como aparece en el libro, efectuando menores actualizaciones en la acentuación y ortografía. Hemos suprimido las referencias a las firmas (de los ingredientes y anuncios) que sabemos aun se encuentran en el mercado (internacional). Si se nos ha escapado alguna y tal firma desea que la retiremos de esta mención, con mucho gusto lo haremos tan pronto se nos informe. |
“En la actualidad la mayoría de las amas de casa compran el pan o los panecitos ya horneados en cualquier panadería. La vida moderna permite ahorrar mucho tiempo confiando esta tarea a los panaderos, porque hay en el mercado una gran variedad de panes listos para comer con los cuales complacer todos los gustos. Hay, además, panecitos congelados que sólo requieren un corto tiempo al horno para tener toda la frescura y sabor del pan acabado de hacer.
Algunas veces nos gusta meternos en la cocina y preparar sabrosos panecitos para la familia, y para esas ocasiones debemos saber que, de acuerdo con la forma en que se preparan, existen dos tipos de panes. Los panes de levadura y los panes de tipo rápido que son los que se hacen con polvos de hornear.
“Los panes de tipo rápido son muy fáciles de preparar y resultan deliciosos para el desayuno, merienda o para la comida. En este grupo podemos incluir algunos como las rosquillas, los waffles, etc., que por estar elaborados con harina y otros ingredientes similares a los de los panecitos rápidos y ocupar el mismo lugar de éstos en el menú, pueden considerarse también como panes de tipo rápido.
“Para la mejor nutrición de su familia le recomendamos que use harina enriquecida en la elaboración de cualquier tipo de pan casero. Y cuando compre pan o galleta recuerde que los que se elaboran con harina enriquecida tienen cantidades adicionales de vitamina B y hierro que lo mantendrán más saludable. El pan llamado de leche es todavía más nutritivo porque además de harina enriquecida se usan sólidos de leche en su elaboración.
“Cuando sobre pan, no lo desperdicie. Aprovéchelo como relleno para aves, para hacer pudín o como pan rallado para empanizar. Los cuadritos de pan viejo tostados y polvoreados con queso son muy sabrosos para añadir a las sopas. También en torrejas y tostadas a la francesa se puede aprovechar el pan sobrante. En este libro encontrará usted varias recetas que le permitirán aprovechar el pan viejo.
“El pan tostado tiene el mismo valor nutritivo que el pan sin tostar. Si quiere que todas las rebanadas de pan queden tostaditas no ponga las tostadas una sobre otra mientras estén calientes. Cuando sirva panecitos o tostadas calientes llévelas a la mesa envueltas en una servilleta o en una canastica apropiada para evitar que se enfríen.” |